miércoles, 19 de noviembre de 2008

Manifestación: Miles de voces, ¡una misma lucha! Madrid contra el fascismo.


EL CAPITALISMO NO SE REFUNDA, SE DESTRUYE
Sábado 22 de noviembre de 2008 18:00h. Atocha-Legazpi
Convoca: Coordinadora Antifascista de Madrid

MILES DE VOCES, ¡UNA MISMA LUCHA! MADRID CONTRA EL FASCISMO

Este 20N hay más razones que nunca para salir a la calle. Hace 33 años que murió el dictador fascista Francisco Franco, pero en Madrid y en general en el Estado español se respira un aire que recuerda mucho a aquellos tiempos.

Las dificultades económicas y laborales se extienden entre la juventud y las familias trabajadoras. Los Expedientes de Regulación de Empleo (EREs) y las noticias de miles de despidos están sacudiendo a la población, mientras grandes empresas echan el cierre para trasladar su producción a países donde la mano de obra sea más esclava aún. Es el caso de Nissan, una multinacional que siempre ha tenido beneficios y que ha recibido subvenciones de las administraciones por valor de decenas de millones de euros desde 2005. Ahora quiere acabar con 1.680 puestos de trabajo y provoca 4.000 despidos en las auxiliares. Procesos similares están sufriendo empresas multinacionales como Frigo, Simon, FASA-Renault o T-Systems (Deutsche Telekom). Por su parte, Telefónica es un buen ejemplo de que las empresas ejercerán la represión contra aquellos sindicalistas honrados que estén al lado de los trabajadores defendiendo sus reivindicaciones.

El paro galopante, que ya se acerca a las 3 millones de personas, nos recuerda que la renta básica es uno más de los derechos elementales a los que debería tener acceso cualquier trabajador o trabajadora. Sin embargo, el Gobierno no hace uso de las arcas públicas para respaldar a los y las trabajadoras de la crisis sino para garantizar el bienestar de sus amos, los grandes empresarios y banqueros. Por eso no destina fondos para evitar los despidos y mantener la producción, tampoco para que exista ningún tipo de subsidio de paro indefinido, sino para que los bancos salgan más ricos que antes de una crisis que ellos mismos han creado con su desaforada ansia de beneficios.

La privatización de la sanidad, la educación y el Plan Bolonia no son problemas aislados. Las consecuencias de esta crisis nos afectan a todos y a todas, por eso están saliendo a la calle estudiantes, maestras, médicos, vecinas... son respuestas organizadas ante esta ofensiva privatizadora que no es más que un claro ejemplo de una huida hacía adelante para intentar salvar la crisis. Ahora que la burbuja inmobiliaria ha estallado buscan otros bienes de primera necesidad con los que especular y de donde obtener beneficios, convirtiendo en negocio la sanidad, la educación, los equipamientos públicos... Además, esta situación, genera un caldo de cultivo de precariedad en la vida de los barrios y las familias obreras, así como un ambiente adecuado para la conflictividad social, que junto con la impunidad con la que actúan los grupos fascistas y la exagerada propaganda españolista se traduce en una descarada insinuación al enfrentamiento entre clase obrera nativa y extranjera. Peleándonos por las migajas y, de nuevo, desviando la atención del problema. Madrid además, les está sirviendo para experimentar estas medidas privatizadoras “anti-crisis” que ya se preparan en otros puntos del Estado.

Los países que forman el G-20 piensan que la mejor solución para resolver la crisis económica es que la paguemos nosotros, mientras ellos realizan cambios cosméticos para que en el fondo, en la esencia, no cambie nada. Hablan de reformar el sistema financiero, de refundar el capitalismo, y recomiendan, como siempre, disminuir los gastos sociales, liberalizar el despido, bajar los impuestos a los más ricos.

Por eso, aunque han pasado 33 años, cada vez es más evidente que, ante los mismos ataques, las necesidades sociales son las mismas. La necesidad de unificar las luchas, coordinar nuestras voces, golpear al sistema con la huelga general y plantear que el capitalismo no se refunda, se destruye. Pero no podemos hacerlo solos, separados unos de otros. Nuestra única posibilidad de avanzar en el camino de poner topes a la represión económica y construir conciencia revolucionaria es practicar la solidaridad, apoyar activamente las luchas obreras, estudiantiles y sociales. Practicar la acción colectiva.

Y en este camino es fundamental hacer frente al escuadrón de la muerte del capital: el fascismo.

No por casualidad este año la juventud antifascista está dando un paso al frente, conectando miles de voces, coordinando una misma lucha en muchas ciudades. Por eso una decena de Coordinadoras y Plataformas antifascistas de todo el Estado español salimos a la calle este 22 de noviembre con una misma voluntad: la de ser más y gritar más fuerte contra el fascismo.

El asesinato de Carlos Javier Palomino no ha caído en el olvido. Entre todas y todos hemos peleado para que la ultraderecha no pueda salir a la calle sin encontrarse con el desprecio popular, para contrarrestar la criminalización en los medios de comunicación convencionales, para denunciar la represión judicial y policial a las protestas antifascistas. En ningún caso vamos a permitir que un compañero sea asesinado gratuitamente. Y vamos a denunciar el papel y la responsabilidad de la Delegación del Gobierno durante este último año (legalizando unas movilizaciones y no otras, deslegalizaciones fuera de plazo...), y sobre todo la voluntad política que hay tras la criminalización de los medios de comunicación y la represión policial y judicial, ya que estos son instrumentos que emplean contra las organizaciones y los movimientos. Aunque digan tener autonomía, en la práctica no hay separación política-justicia, así como los medios de comunicación no son independientes. El coste para el Estado es que nos hemos unido y nos hemos organizado, más que nunca, para plantear que el mejor homenaje es continuar la lucha.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Manifestación Antifascista: Carlos, hermano, nosotr@s no olvidamos. 1 año sin ti.


Martes 11 de noviembre de 2008 a las 20:00h. Plaza de Julián Marías (Usera) - Legazpi
Convoca: Amigxs y Compañerxs de Carlos


Hay heridas que ni el tiempo puede cerrar, como la que hace un año se abrió en nuestros corazones, cuando nuestro hermano, amigo y compañero Carlos, fue asesinado por un militar neonazi cuando acudía a luchar contra el racismo.
Desde entonces, al igual que algo en nuestro interior murió también aquel día, nació un fuerte sentimiento de reafirmación total e inacabable, para luchar hasta morir con todas nuestras fuerzas contra el fascismo y las injusticias.

Así de esta manera, el antifascismo madrileño está más unido y organizado que nunca.
Basta con observar como todos los días 11, no faltan flores nuevas en el lugar donde cayó nuestro compañero.
Del mismo modo, grupos antifascistas le han homenajeado cada día 11, atacando las sedes, los símbolos, y a l@s cómplices que se mancharon las manos con la sangre valiente de Carlos.

Así, grupos políticos como Democracia Nazi-onal, que fueron quienes convocaron la manifestación racista a la que acudía Josue Estébanez de la Hija, quien asesinó a nuestro hermano cuando acudía a impedir tal acto impermisible, así como todas las agrupaciones de extrema derecha, han recibido una respuesta contundente cada vez que han osado volver a dar un paso en unas calles que deben estar vetadas para ell@s.
Y ni el lugar, ni el escaso tiempo de antelación con el que han anunciado sus actos (a veces con tan solo un día), ni sus tretas, ni los despliegues policiales, han sido capaces de evitar que la rabia antifascista haya respondido siempre.

Carlos, un chico de 16 años, una mañana de domingo decidió que no valía quedarse en casa, cuando en la calle había algo que su deber moral le obligaba a hacer. Por eso, ahora más que nunca debemos honrarle siguiendo su ejemplo, saliendo a la calle avivando la llama de la lucha.

Dejando bien claro que nunca consiguieron ni conseguirán matarlo, pues su corazón late con fuerza en el nuestro. Y que cada vez que salgan a la calle, ahí de frente se encontraran con nosotr@s, decidid@s, imparables, y dispuest@s a todo, para acabar con el fascismo de una vez por todas.

Porque aquel fatídico 11 de noviembre tocaron techo, porque tienen que esconderse como las ratas que son, desde aquel día triste.

Ahora es el momento, y es deber de tod@s, salir a la calle a combatir contra el fascismo sin pedir ni dar cuartel.
Porque contra los nazis no hay tregua.

Carlos, te prometemos allí donde estés que no pararemos de luchar hasta el último aliento, y que tu rostro contemplara sonriente como Madrid es y será la tumba del fascismo.

EL MEJOR HOMENAJE, CONTINUAR LA LUCHA.


Escrito por Coordinadora Antifascista de Madrid.
http://www.nodo50.org/antifa/index.php?option=com_content&task=view&id=334&Itemid=1

lunes, 3 de noviembre de 2008

En defensa de la sanidad pública (Matusalen)

MANIFIESTO DE CONSTITUCIÓN DE LA PLATAFORMA POR LA DEROGACIÓN DE LA LEY 15/97 Y LA DEFENSA DE LA SANIDAD MADRILEÑA

MANIFIESTO DE CONSTITUCIÓN DE LA PLATAFORMA POR LA DEROGACIÓN DE LA LEY 15/97 Y LA DEFENSA DE LA SANIDAD MADRILEÑA

Las organizaciones firmantes, enormemente preocupadas por el gravísimo deterioro que está sufriendo la sanidad pública madrileña, puesto de manifiesto en las carencias de los 8 nuevos hospitales privados –reflejadas en multitud de quejas y reclamaciones de pacientes y familiares-, y vistos los planes del PP de ahondar en el proceso hasta privatizar prácticamente toda la red sanitaria (4 nuevos hospitales 100 % privados, remodelación y paso a gestión privada de los grandes hospitales actuales, privatización de los Centros de Salud, de los Laboratorios, .....), privatización que afecta gravemente a la calidad asistencial que recibe la población sin medios para pagar asistencia privada, queremos hacer llegar a la ciudadanía madrileña lo siguiente:

El proceso de deterioro y privatización de los servicios públicos (sanidad, enseñanza,...) es una de las consecuencias de la deriva neoliberal imperante en la Unión Europea.

En el caso de la sanidad pública española, dicho proceso fue iniciado en la década de los 90 (informe Abril), con el propio PSOE en el gobierno del estado, y se aceleró con la llegada al gobierno central del PP, al tiempo que se plasmaba en diferentes modelos según autonomías y partidos en el poder (sociedades anónimas en Andalucía con el PSOE; fundaciones en Galicia con el PP; consorcios en Catalunya con CiU; concesiones en el País Valenciá con el PP…).

Con la aprobación en 1997 de la Ley 15/97 de Nuevas Formas de Gestión (con el voto a favor PSOE), y que fue presentada como el paradigma de la necesaria modernización que acabaría con los problemas estructurales del Sistema Nacional de Salud, se “legitimaron” todos los experimentos privatizadores existentes hasta aquella fecha, al tiempo que se abría el SNS a cualquier tipo de gestión privada “admitida en derecho”.

Dentro de este proceso privatizador, en Madrid, el PP mediante el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2004-2007, puso en manos de empresas privadas la explotación de 8 hospitales durante 30 años, introduciendo el “ánimo de lucro” en las prestaciones sanitarias que por ley ofrece el SNS. Su apertura ha destapado una cruda realidad: hospitales que no son capaces de asumir la atención de la población con unas mínimas garantías de calidad, y cuyos objetivos prioritarios son el reparto de beneficios entre sus accionistas.

Ante la pasividad manifiesta del PSOE y de los sindicatos institucionales, el PP ha dado una vuelta de tuerca más, presentando ante los empresarios la subasta del resto de los centros del Servicio Madrileño de Salud (Plan de Infraestructuras Sanitarias 2007-2011), con lo que se cierra el círculo y quedará en manos de la iniciativa privada la práctica totalidad del sistema sanitario.
Es necesario actuar con la máxima urgencia para que la población tenga conocimiento y se movilice.

Si se lleva a cabo el traspaso “masivo” de la gestión y propiedad de los centros sanitarios a las empresas privadas, la sanidad pública que le quedará a la población sin medios económicos será de segunda categoría: una sanidad de beneficencia y el rescate (vuelta a manos públicas) de los hospitales y centros privatizados será prácticamente irrealizable, por imposibilidad económica, y más en tiempos de crisis.

Múltiples estudios internacionales demuestran que los índices de mortalidad son superiores en los centros sanitarios privados con ánimo de lucro, respecto a los públicos, así como las infecciones hospitalarias y otros efectos adversos. Es lógico si tenemos en cuenta que estas empresas deben de dedicar parte del presupuesto a repartir beneficios entre sus accionistas, dinero que se detrae del presupuesto para tratamientos y plantillas necesarias.

Ante esta situación, las organizaciones firmantes (teniendo como objetivo común la derogación de la Ley 15/97) suscribimos este manifiesto y acordamos constituir una Plataforma por la Derogación de la Ley 15/97 (y las leyes autonómicas dictadas en su desarrollo) y la defensa de la Sanidad Pública.

Dada la gravedad de la situación, hacemos un llamamiento a la incorporación a esta Plataforma de todas aquellas organizaciones y colectivos que compartan los puntos citados.
Al tiempo, requerimos a aquellas organizaciones, políticas y sindicales, mayoritarias, que se reclaman defensoras de la sanidad pública, para que, sin dilaciones de ningún tipo, asuman sus responsabilidades y den los pasos necesarios para movilizar a la población y detener este proceso privatizador.


En Madrid, a 16 de octubre de 2008


Organizaciones firmantes:
AAVV Aires Nuevos (Getafe), AAVV Vientos del Pueblo (Getafe), Asamblea Alcorcón por la III República, Asociación Cultural y Juvenil ADAC, Ateneos Republicanos de Carabanchel y Vallecas, Atraie Madrid, CAS Madrid (CNT, Solidaridad Obrera, Plataforma Sindical de la EMT, Sindicato Asambleario de Sanidad, Ecologistas en Acción), Co-bas, Club de Amigos de la Unesco de Madrid, Colectivo Ciudad Lineal por la 3ª República, Colectivo por la Paz y los Derechos Humanos, Colectivos de Jóvenes Comunistas, Coordinadora de Sanidad de Vallecas, Coordinadora Sindical de Madrid, Corriente Roja, Democracia Comunista Luxemburguista, Iniciativa Comunista, Iniciativa Social de Parla, Izquierda Unida-Meco, Izquierda Castellana, Izquierda Independiente de San Sebastián de los Reyes, Movimiento Ciudadano en Defensa de la Sanidad Pública de Rivas, Partido Comunista de España, Partido Comunista de España (ml), Partido Comunista de los Pueblos de España, Partido Humanista, Plataforma de Ciudadanos por la República, Plataforma de la Sierra Norte por la Sanidad Pública, Plataforma de Mujeres 2000, Sindicato de Sanidad de Madrid-CGT, Sindicato Único de Sanidad e Higiene de la CAM, Verdes-Grupo Verde de Alcorcón, Unión de Juventudes Comunistas de España.

Las organizaciones o grupos que quieran adherirse, pueden contactar a través del correo: matusalen.salud@gmail.com

domingo, 21 de septiembre de 2008

El feminismo en la cultura popular castellana


Las Alcaldesas.


Hay en lugares de Castilla donde las mujeres han celebrado durante siglos, fiestas reinvidicativas sobre la igualdad de la mujer y la oportunidad de recuperar unos derechos que la cultura machista las robó, es ahi donde surge la fiesta de las alcadesas.

La fiesta es importante debido a su significado histórico y reinvidicativo sobre las luchas contra el patriarcalismo desde una perspectiva popular, en el marco nacional castellano.

Así podemos encontrar la festividad de las Alcaldesas en Zamarramala ( Segovia ) donde cada 5 de Febrero, las mujeres simbólicamente toman el poder del pueblo, y sus maridos han de "obedecerlas ahora a ellas"

La fiesta transcurre mientras las mujeres al mando de las mayordomas o alcaldesas toman el mando absoluto del pueblo, ataviadas con el traje tradicional donde entre otros actos se quema al "pelele", que es un muñeco que representa al macho opresor y es objeto de la venganza festiva. Asimismo las alcaldesas bailan al son de la jota emulando a sus antepasadas, también hay procesión reivindicativa y se acude a una comida popular para todos, que deben preparar los hombres.

En otras zonas de Castilla también se celebra esta fiesta reinvidicativa y hay ejemplos como Alba de Tormes ( Salamanca ) donde las mujeres no salen con sus trajes populares porque según dicen, NO LAS DEJA EL CURA, o en Espinosa de Henares (Guadalajara) donde los hombres han de estar en las puertas de las casas con delantal y una escoba según el dictado tradicional, y más tarde, las
mujeres hacen una hoguera que se enciende en la plaza, y es escenario de una batalla festiva entre hombres y mujeres, donde los hombres deben apagar la hoguera y las mujeres impedirlo, para entrar a dicha hoguera, todos los hombres han de pagar su entrada y ser elegidos por alguna mujer.


La tradición a estas fiestas habría que buscarla en las festividades reivindicativas de Roma, en las que, por unos días, los miembros marginados de la sociedad como mujeres, esclavos o niños, tomaban un poder relativo durante el tiempo que duraban los festejos.

lunes, 15 de septiembre de 2008

TERESA DE JESÚS, MÍSTICA DE CONCIENCIA FEMINISTA



Teresa de Cepeda y Ahumada, nació en Ávila o Gotarrendura el 28 de marzo de 1515 y muere en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582. Nombrada Doctora de la Iglesia Católica y tomada como referencia en la escritura religiosa, es popularmente conocida por su devoción a Dios y los cambios, trabajos intelectuales y desarrollos que esta “Santa” realizó dentro de la Iglesia.

Habiendo sido utilizada exponiéndose como ejemplo virtuoso a seguir, durante diferentes momentos históricos por parte de los poderes políticos de turno, como sucedió en la Dictadura Franquista, lo que no se ha dado a conocer, posiblemente porque no era lo que convenía, es el desarrollo de una conciencia feminista dentro de una doctrina con una jerarquía, un planteamiento y una tendencia claramente machistas.

Cuando hablamos de feminismo, hay que tener en cuenta que nos encontramos en el S.XVI y dentro de una sociedad absolutamente católica con unos valores diferentes a los de nuestra época, por lo que realizar cualquier comparación o paralelismo con la actualidad sería un hecho en vano.

Teresa retó a algunas de las prácticas misóginas de su sociedad, hecho que produciría que su camino no fuese precisamente fácil, siendo además su condición de mujer un obstáculo, un problema a añadir. Ella era consciente de que no eran precisamente buenos tiempos para las mujeres religiosas que no se resignaban a la simple labor de observar, y que, en cambio, trabajaban por tener un papel activo dentro de la Comunidad.

A diferencia de otras místicas que se veían como simple vehículo del poder divino, Teresa defendió la idea de que las mujeres como grupo eran capaces de comprender los evangelios sin intermediarios, y además actuar practicando, por ejemplo, la difusión de las enseñanzas. Ellas eran capaces de tener autonomía e independencia de la jerarquía masculina.

Precisamente el derecho a esa autonomía fue lo que reafirmó respecto a los conventos, para que éstos tuviesen una administración y pedagogía espiritual femenina. Debían ser religiosas las que autodirigiesen y gestionaran sus propios conventos, y fuesen ellas las que se encargasen de enseñar las doctrinas católicas.

Tras su muerte, las monjas fueron de nuevo puestas bajo el control masculino, pero quedó en la historia feminista que una mujer, dentro de premisas eclesiales, contribuyó en la lucha haciendo que hubiera igualdad espiritual entre hombres y mujeres o que éstas tuviesen propio derecho a aprender, y a su vez, enseñar.

viernes, 23 de mayo de 2008

LA MUJER EN LA GUERRA CIVIL


Al incorporarse miles de milicianos al frente, la mujer tiene que participar masivamente en la producción, ocupando los puestos de trabajo vacantes dejados por los hombres que iban al frente. Esto supuso un aumento importante de su conciencia de clase al integrarse al trabajo fuera del hogar y alcanzar en muchos casos una independencia económica que antes no tenía. Además no dudaron en participar decididamente en el frente, dentro de las milicias, no sólo como enfermeras, lavanderas... sino como soldados. Las primeras mujeres que se incorporaron al combate fueron las militantes anarquistas, las de UGT y las del POUM.

Las milicias obreras fueron el segundo ejército del mundo que incorporó a la mujer, tras haberlo hecho el ruso por primera vez en 1917. Es precisamente en este período en el que se produce la mayor afiliación femenina a las organizaciones obreras. Sus objetivos eran facilitar a la mujer los medios prácticos para que ésta pudiese incorporarse a la producción, creando para ello guarderías, comedores... que facilitaban las tareas de las mujeres, al mismo tiempo que proporcionaban formación técnica y profesional, para que pudiesen adquirir mayor cualificación en el trabajo.

La Unión de Mujeres Antifascistas y el PCE se opusieron a que la mujer luchase en el frente, defendiendo que el papel de la mujer en la lucha contra el fascismo se limitase a las tareas de la retaguardia, haciendo labores de cocina, lavandería, enfermería, producción, importantes sin duda alguna. Por ejemplo en la Columna Pasionaria, las más de 25 mujeres que se encuadraban en sus filas se dedicaban sólo a estas tareas (una continuación de las que hacían en su casa), y se las prohibía coger un arma para luchar. La postura del POUM era distinta. El Secretariado Femenino del POUM no defendía una organización de mujeres aparte y abogaban por un Frente Revolucionario de Mujeres Proletarias que tuviese un contenido revolucionario. Su actividad durante la guerra fue hacer propaganda para incorporar a las mujeres al frente, no sólo en labores de enfermería a través de Socorro Rojo, sino como soldados para lo cual daban cursillos de entrenamiento militar, además de otras tareas dedicadas al abastecimiento en tiempo de guerra.

Cuando Largo Caballero, Ministro de Guerra en el gobierno del Frente Popular, apoyado por el PCE, y más tarde por los anarquistas, decretó la prohibición de que las mujeres luchasen en el frente y que su labor se limitase a realizar las tareas domésticas dentro de los batallones, produjo una enorme decepción y frustración entre miles de ellas, que iban al frente reivindicando la igualdad, y veían de nuevo que se las relegaba para las tareas de las que ansiaban salir. Tras el triunfo de la contrarrevolución fascista más de 400.000 obreros fueron encarcelados o encerrados en campos de trabajo; unos 30.000 fueron fusilados después de la guerra; entre 1939 y 1940 había 30.000 mujeres encarceladas; sólo en la cárcel de Ventas, en Madrid, fueron fusiladas 1.000. Otro castigo reservado para las mujeres por la dictadura, no sólo para las que habían tomado parte activa en la lucha, sino también para las mujeres de los milicianos, para sus hijas, madres etc., fue que eran encarceladas, rapadas al cero y paseadas por las calles de sus pueblos y ciudades. Al mismo tiempo las mujeres retrocedieron más de medio siglo en sus condiciones de vida y en sus derechos, se prohibieron todas sus conquistas: el derecho al aborto, el divorcio, los matrimonios civiles; y además se las prohibió prácticamente el derecho a trabajar por medio del Fuero del Trabajo, quedando de nuevo confinada a las cuatro paredes del hogar.

domingo, 11 de mayo de 2008


TODA LA INFO EN: www.acampadazaya.net
Por la tarde tendremos dulzaineros, teatro, juegos autoctonos, graffiteros, grupo de folk, cantautor y chorizada popular para calentar motores. Y ya por la noche estarán sobre el escenario los siguientes grupos:
Organiza Asociación Cultural El Arado y Yesca Actividades de por la tarde gratis, conciertos 10€ anticipada y 12€ taquilla en breve pondremos los puntos de venta.

jueves, 1 de mayo de 2008



Homenaje a María Pacheco.



Desde la Asociación Castilla Comunera de Fuenlabrada, realizaremos el proximo Jueves 8 de Mayo una charla sobre el papel que tuvieron las mujeres desde la Edad Media hasta nuestros dias en Castilla, pasando por momentos de nuestra historia como la Guerra de las Comunidades o la Segunda Republica española, Por eso realizaremos este homenaje a todas a las mujeres que sufrieron la represión patriarcalista, del estado, la Iglesia Católica y la sociedad machista en general.
Por eso queremos desarrollar esta charla-homenaje para dar a conocer de cual ha sido la situación de la mujeres hasta nuestra fecha con unos textos que hemos elaborados nosotros mismos para dar a conocer al resto de personas interesadas, y ver que el camino de la mujer trabajadora nunca fue fácil en Castilla.

El lugar de la reunión sera en la plaza de poniente, en el espacio Burbuja (Mesón el canete), que está muy proximo a la parada de RENFE y Metrosur de Fuenlabrada Central.

Salud y Comunidad

Asociación Popular Castilla Comunera.

miércoles, 30 de abril de 2008

¿FEMINISMO BAJO EL FRANQUISMO?


Tras la Guerra Civil comienza el exilio y el silencio para los movimientos de mujeres. Los modelos de relaciones de género implantados por el franquismo fueron comunes a los de los regímenes italiano y alemán.

El feminismo había sido consideraado como algo satánico, antifemenino y antinatural. El hecho de reclamar la igualdad era, para los ideólogos falangistas y la Iglesia, una equivocación, pues el rol de la mujer pasiva había sido creado por Dios.

Poco a poco se fueron publicando libros sobre la situación de la mujer y se tradujeron a grandes teóricas del feminismo internacional. Mujeres como María Laffite, también conocida por María Campo Alange o Lilí Álavarez, ligadas en diferentes momentos de su vida con la ciudad de Madrid, sostienen un discudrso que, aunque limitado, supone un corte con el de la Iglesia y con el del Régimen. También surgieron más tarde asociaciones legales de mujeres (universitarias, separadas y juristas), y organizaciones clandestinas vinculadas a partidos políticos de la oposición.

En la vida cultural madrileña de los años '40, María Laffite publica en 1944 la biografía de la santanderina María Blanchard, y en 1948 la obra: "La secreta guerra de los sexos", un ensayo que alude al triunfo de lo viril en la historia. No se trata de un manifiesto feminista, pero reanuda la cuestión que había sido olvidada desde décadas atrás.

Vemos entonces, que también en los años '50 surgen dentro de la Iglesia algunos grupos que divergen de los ideales franquistas, por ejemplo, dentro de la Acción Católica, y especialmente dentro de la Acción Católica Universitaria, surge un discurso que busca un nuevo horizonte y nuevas identidades. No estamos hablando de feminismo pero sí de "promoción de la mujer".

MUJER Y LITERATURA DURANTE LA DICTADURA


Algunas de las escritoras de la época franquista podríamos considerarlas como pertenecientes a un sector de "rebeldes". Ellas cuestionan la realidad que vive la mujer bajo el Régimen e intentan que salga de aquel ostracismo.

Una de las variantes es la biografía novelada, como Doña Jimena Díaz de Vivar, gran señora de todos los deberes (1960), publicado por María Teresa León, la cual se sentía intimamente ligada a la ciudad de Burgos y que durante su estancia en Madrid ejerció el cargo de secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas en plena guerra, además de coofundar El Mono Azul.

Otras escritoras sufrieron prisión por expresarse contra el Régimen, algunas de ellas militantes feministas, como Soledad Real, comunista que sufrió condena en, entre otras cárcles, Ventas y que una vez en libertad y establecida en Madrid continuó su lucha.

En los años '50 algunas mujeres poetas se incorporaron a la vida cultural adoptando una posición crítica como la de la madrileña Gloria Fuertes, quien organizó la primera biblioteca Infantil Ambulante para poder llegar hasta los pueblos pequeños.

Se publicaron grandes novelas entre 1940 y 1960 de mujeres de la generación de las rebeldes, que, sin hacer mucho ruido, esos libros pretendían aproximarse al dolor que se escondía en aquellas almas femeninas de la época franquista. Un buen ejemplo es la obra Entre visillos (1958) de la salmantina Carmen Martín Gaite.

LA POLÍTICA DE GÉNERO FRANQUISTA


El Régimen realizó una construcción y negociación del modelo ideal de mujer, creó un modelo cristiano-católico de género en el que la mujer debía ser una persona austera, púdica, pasiva y servicial. La vida de la mujer estaba orientada al matrimonio, donde el noviazgo era un ensayo para éste, y a la maternidad.

El "Nuevo Estado" hizo una política de género, construyó asimetrías entre hombres y mujeres mediante estatutos simbólicos. Ya desde la guerra, en 1938 se establece el Fuero del Trabajo (copiado de la Carte del lavoro de Mussolini), indicando para las mujeres que "el estado libertará a la mujer casada del taller y de la fábrica"; en cambio, más adelante la sociedad de consumo provocaría el recurrir a la mano de obra femenina, ya que resultaba ventajosamente más barata. Lo cierto es, que todabía a finales de 1975 las mujeres no eran iguales que los hombres, aún ellas seguirían en desventajas frente al mercado laboral como por ejemplo acceder a algunos empleos públicos. Si estaban casadas y el régimen económico del matrimonio era de sociedad de gananciales, los salarios de ambos eran bienes gananciales cuya administración, hasta 1981, perteneció al marido.

En aquel Estado fascista y "necesariamente católico", "las admirables madres españolas" eran las conservadoras del "espíritu hispánico". Se crearon los "Estudios femeninos y del hogar" para "encauzar la corriente de estudiantas, apartándolas de la pedantería feminista de Bachilleras y universitarias"(J.PEMARTÍN, Qué es "lo nuevo", 1940). Según Pilar Primo de Rivera, la mujer podría ser un "árido producto intelectual" y eso había que impedirlo.

También podemos ver como durante los primeros años del franquismo, se consideraba que el cine era inmoral, estar en la playa sin abornoz era inmoral, etc, cualquier diversión para la mujer pecaba de ser inmoral. A finales de los '50, los manuales de divulgación sobre los comportamientos de al mujer se siguen publicando, pero desde varias fuentes se empiezan a elaborar respuestas.

Los derechos de la mujer que trabaja y las respectivas reformas en los códigos empiezan a coger fuerza en los '60, aunque de forma muy gradual y bajo el impulso de asociaciones de mujeres juristas y organizaciones católicas. Aún así, la estructura del estado franquista permaneció prácticamente intacta hasta la muerte del dictador.

MUJERES BAJO EL RÉGIMEN FRANQUISTA, OLVIDADAS.


Desde la dictadura franquista hubo un sector que fue doblemente olvidado, el de la mujer, la gran desterrada y silenciada. "La mujer debía renunciar a lo que fue, y a lo que pudo haber sido".
Iglesia y Sección Femenina, entre otras instituciones, "reeducaron" a la mujer indicando que su lugar únicamente estaba en casa, ella sería: "ángel del hogar" , "descanso del guerrero", "la perfecta casada". Algunos de los máximos represores e ideólogos fueron el sacerdote García Frijá y Pilar Primo de Rivera, Iglesia y Sección Femenina respectivamente, ambos en contínua colaboración para dejar constancia, entre otras aberraciones que, como aquél decía : las presas eran "escoria", y eso significaba "mierda".

Aún así, hubo muchas mujeres que no se sometieron y siguieron luchando, pero su papel ha sido condenado al olvido. Escaso ha sido el trabajo por recordar la lucha de la mujer contra el fascismo, en La voz dormida, de Dulce Chacón, podemos ver el intento de ésta por reunir testimonios orales sobre la historia de esas mujeres oprimidias y olvidadas.

Por todas las mujeres antifascistas debemos recordar las palabras de Julia Conesa en la cárcel de Ventas el día de su fusilamiento: Que mi nombre nos se borre de la historia.

( Basado en el texto de Dulce Chacón: La mujer y la construcción del olvido).

miércoles, 9 de abril de 2008

La mujer trabajadora castellana en la II República

El estado español comienza con una fuerte crisis economica y una gran inestabilidad politica que hace que en 1923 se implante la dictadura militar de Primo de Rivera, en la cual se suprimen derechos y libertades a los trabajadores de las diferentes naciones, pero que tras una supuesta "estabiliadd politica", no tarda mucho en venirse abajo debido a la dificil coyuntura económica y al aumento del republicanismo español, esto hace que Primo de Rivera presente su dimisión al rey, y el rey español para buscar una solución a la nueva situación politica decide establecer la constitución y hacer unas elecciones municipales que daran el poder a las candidaturas republicano-socialistas-españolas en las grandes ciudades y capitales de provincia y provocando manifestaciones a favor de la Republica Española y en contra del rey español, es lo que hace abandonar a Alfonso XIII el poder y que se proclame la II Republica española, y en este nuevo contexto politico la situación de la mujer era como le vamos a relatar ahora.



En 1930 5 de cada 6 mujeres realizaban las tareas del hogar única y exclusivamente. La tasa de analfabetismo era mayor que la de los hombres, superior al 50%. No existían escuelas infantiles donde las mujeres pudiesen dejar a los niños durante su jornada laboral. A todo esto a la burguesía le interesaba mantener a la mujer entre las cuatro paredes del hogar. Conforme se iba desarrollando el proceso de industrialización y urbanización, las mujeres jóvenes y solteras emigraban a la ciudad buscando un empleo remunerado y una independencia económica difícil de encontrar en el campo.
En 1930 la población activa femenina era del 24% sobre el total. El 80% de estas mujeres eran solteras y viudas. Cuando el marido moría la mujer se veía obligada a trabajar para sacar adelante a sus familias, porque no existía ningún tipo de pensión de viudedad. Por otra parte las mujeres casadas se encontraban con más dificultades: había leyes que dificultaban su acceso al trabajo, necesitaban tener permiso del marido para poder trabajar, no podían disponer libremente de su salario, y si el marido se oponía a que la mujer cobrase el salario, lo podía cobrar él directamente.

Esperanzas en la II República

El 1 de Octubre de 1931, las cortes Constituyentes de la II República aprobaron el sufragio femenino de 161 votos a favor y 121 en contra, por lo que el artículo 36 de la constitución quedo asi " Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años, tendrán los mismo derechos electorales, conforme determinen las leyes. Destacar entre otras mujeres castellanas a Clara Campoamor en su lucha por el sufragio femenino. En 1932 se aprueban la Ley de Matrimonio Civil y la Ley del Divorcio.

En 1935 se decretó la abolición de la prostitución reglamentada. Se prohibió contratar mujeres en trabajos considerados como peligrosos o duros y que pudiesen minar su salud o su futura maternidad. .

Otro problema constante era la discriminación salarial que sufrían las mujeres, algo que continúa en la actualidad. A pesar de todo, sí que se consiguieron derechos importantes para las trabajadoras con hijos, por ejemplo la Ley de Maternidad, que regulaba por primera vez el período de lactancia, el tiempo de baja por maternidad, etc.

La mujer castellana participa en las luchas obreras
En 1932, el 97,1% de las obreras participaron en huelgas junto con el 95,2% de los obreros, y en 1934 más del 50% de las horas perdidas en huelgas, lo fueron en el sector textil, confección, alimentación y tabaco, sectores donde predominaba la mano de obra femenina. Además las amas de casa durante todo este período protagonizaron multitud de luchas y manifestaciones, sobre todo contra la carestía de la vida, una constante en estos años, especialmente cuando subía el precio del pan, que era el alimento básico de las familias obreras, y que, entre 1931 y 1934, fue objeto de numerosos incrementos debido a la escasez de cereales producida por las malas cosechas. En Madrid por ejemplo las mujeres asaltaron los mercados de abastos.
Politización creciente

En el Congreso de la UGT de 1932 se aprobó bajar la cuota para la mujer como una manera de facilitar su afiliación, debido a la inferioridad de sus salarios, se incluye en su programa la consigna "A igual trabajo, igual salario". No obstante, en el PSOE existían sectores que tenían una enorme confusión respecto a la cuestión de la mujer, aunque su programa parlamentario publicado en julio de 1931 sí incluía: "La igualdad de derechos entre uno y otro sexo"; defendía la necesidad de "creación de guarderías" y "la consecución de todos los derechos femeninos incluido el derecho al trabajo y esto solo se conseguiría completamente con la implantación de la sociedad socialista", (Programa Parlamentario del PSOE, julio 1931).En lo referente al derecho al voto de la mujer existían serias discrepancias. Indalecio Prieto y Margarita Nelken, entre otros, se oponían, porque pensaban que la mujer aún no estaba preparada para tal responsabilidad y concedérselo sería dar más votos a la reacción.

viernes, 28 de marzo de 2008



Construyendo organización popular

Sábado 5 de abril de 2008 a las 18:00hPlaza de Tirso de Molina. Metro Tirso de MolinaConvoca: Coordinadora Antifascista de Madrid


CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALESCONSTRUYENDO ORGANIZACIÓN POPULAR



'Cuando los nazis vinieron a buscar a los judíos, guardé silencio, porque yo no era judío. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los comunistas, no protesté, porque yo no era comunista. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no dije nada, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.' Martin Niemöller



Martin Niemöller fue un pastor protestante que en un inicio fue el niño mimado de la prensa nazi y de Hitler. Cuándo se negó a la unificación de la las iglesias en la 'Iglesia del Reich' fue encarcelado hasta el final de la II Guerra Mundial. Pasó de nazi a recluso. Nunca se solidarizó con nadie y acabó viéndose liberado por la solidaridad de países extranjeros. Con este sencillo ejemplo histórico podemos ver cómo los burgueses protegen sus intereses a toda costa aplastando, si es necesario, a los que una vez fueron sus aliados.


El 'Sindicato Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias' ha pedido la ilegalización de la Coordinadora Antifascista de Madrid argumentando que desde la propia Coordinadora se 'ha promovido una serie de actos vandálicos e ilegales'. Este circo mediático ya empezó antes en un artículo de 'investigación' realizado por la revista Interviú en la que un tal Chicote ponía en el punto de mira a la Coordinadora Antifascista y a colectivos integrantes de la misma. Esta práctica se lleva ejecutando desde hace mucho. El Poder prepara las mentes de la sociedad para un 'ataque preventivo'. Pudimos ver en la Guerra de Irak cómo desde la prensa se nos bombardeó primero al pueblo, sobre todo al norteamericano, con un montón de noticias que advertían de un inminente peligro. Posteriormente se inició una guerra para proteger los privilegios imperialistas de las multinacionales petrolíferas. Aquí vemos de nuevo lo mismo. Ya llevan dos artículos en menos de un mes publicados en la prensa burguesa atacando a las posturas 'antisistema' –término curioso pues lo que queremos es un sistema distinto, un cambio social– promoviendo su ilegalización. Preparan la mente para que cuando se lleve a cabo la ilegalización el tema esté tan trillado que a nadie le extrañe. Pero no lograrán callarnos. La postura de la Coordinadora Antifascista ha sido la de frente al fascismo y al capitalismo: Organización, hacer un llamamiento en contra del pasotismo y del oportunismo, fomentar la unión de la clase obrera para lograr su emancipación.


Amnistía Internacional en su informe de 2006 sobre agresiones a los derechos humanos denuncia que ha tenido noticias de tortura y malos tratos en el Estado español y alerta además sobre las penurias de los inmigrantes y los solicitantes de asilo. Este informe también se apoya en una investigación de SOS Racismo en la que se dice que en uno de cada tres casos de violencia racista los responsables eran funcionarios del Estado 'encargados de hacer cumplir la ley'.
El 29 de febrero de 2008 el partido nazi Nación y Revolución convocó un acto racista en un barrio de tradición obrera y multirracial como es la plaza de Tirso de Molina que a su vez fue permitido por la Junta Electoral; vemos con quién está el poder institucional. El sentimiento antifascista floreciente en la sociedad salió a la calle a protestar contra este ataque a l@s trabajadores y l@s inmigrantes. Durante esta protesta un joven antifascista perdió un ojo debido a un disparo a la cara con un bote de humo efectuado por la policía. Lo ocurrido el día señalado fue culpa de los que permiten (Junta Electoral y Delegación de Gobierno) y amparan (Fuerzas de Seguridad del Estado) las manifestaciones racistas y fascistas en barrios obreros y multirraciales. De los que quieren en vez de evolucionar hacia una sociedad multicultural, abierta y combativa involucionar hacia una sociedad piramidal y adormecida. Los vecinos y las vecinas de Lavapiés y l@s antifascistas del resto de Madrid lo único que hicieron fue defender su barrio de un ataque xenófobo y racista. No nos extraña que la juventud insumisa salga a la calle a luchar contra la presencia neonazi que las autoridades permiten impunemente.


Hace apenas cuatro meses, el pasado 11 de Noviembre el partido nazi Democracia Nacional convocaba una manifestación en Usera, otro barrio obrero y multirracial. A esta cita, pero con carácter de protesta pacífica antifascista, acudían vecinos del barrio y del resto de la Comunidad de Madrid. A manos de un cobarde miembro de las Fuerzas Armadas Españolas perdimos a un compañero. El 'Sindicato Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias' conoce perfectamente estos hechos, los conoce, no los ha denunciado y no ha pedido la ilegalización de ningún partido fascista. Demostrando de qué lado tira de la cuerda, Miguel Bernard Remón, Secretario General de este sindicato, lo que no cuenta es que no tiene representación en ningún centro de trabajo al que se presenta. De lo que tampoco informa es que él fue vicepresidente de Fuerza Nueva y del Frente Nacional de Blas Piñar, que tras su derrota electoral, pues no consiguió ninguna representación, fundó este sindicato fantasma en 1995. Parece ser que era necesario cambiar de estrategia para defender unos intereses ultraderechistas. Han pasado trece años desde que esto ocurrió y le han dado para mucho, podemos encontrar diversas denuncias como a la plataforma Nunca Máis, a los trabajadores de Sintel y a los trabajadores de metro durante su huelga. Como vemos Miguel Bernard Remón lo único que pretende es guardar el orden público, que para él es muy similar al que había durante el fascismo de Franco a golpe de palizas, pistola y garrote vil, no hay más que ver, como hemos citado antes, de qué partidos ha sido directivo. Es curioso ver cómo este sindicato presenta denuncias pero cómo no lucha contra la privatización del sector público, y eso que es un sindicato de funcionarios...


Los residuos del franquismo utilizan las leyes actuales con la intención de saltar a la palestra, pidiendo ilegalizaciones a diestro y siniestro, exigiendo a la justicia capitalista mano dura para mantener el orden público. Una justicia capitalista cuya forma de 'velar por la seguridad ciudadana' es, como queda patente en el informe de Amnistía Internacional, vejar y torturar en sus comisarías, centros de internamiento de inmigrantes y cárceles. Hablan de orden público, pero no especifican a qué orden se refieren. Está claro que el orden que buscan es el del trabajador produciendo en su puesto de trabajo precario, el inmigrante criminalizado, la mujer en casa limpiando y callada, aumentando y criando la prole; las calles llenas de consumismo salvaje, pero vacías de actividad política pensante. Un orden público que siga la pirámide de la estructura capitalista en la que nosotros y nosotras los trabajadores y las trabajadoras estemos en la base sujetando el sistema y en la cúspide quede ese pequeño grupo de oligopolios imperialistas que desde sus cómodos sillones y lujosas mansiones seguirán gobernando el mundo y guardando sus privilegios usando de títeres a los elementos intermedios de la pirámide como son los políticos burgueses, los pequeños y medianos empresarios, las fuerzas represivas y los fascistas. Contra su orden público nosotros y nosotras oponemos una sociedad sin clases. Donde no haya explotadores ni explotados, un sistema no patriarcal, sin ninguna pirámide. Un modelo social donde quepamos todos y todas y seamos realmente iguales sin privilegios clasistas. Se ve de nuevo la unión entre Estado-Burguesía-Fascismo. Nos quieren engañar. El fascismo tiene diversas caras. Los nazis en las calles seguirán golpeando, la Policía y el Estado seguirán amparándoles y la burguesía seguirá esclavizando a través del trabajo asalariado y cada vez que una cabeza discordante alce la voz será atacada. Por eso debemos todos y todas alzar la voz juntos, unirnos trabajadores y trabajadoras, inmigrantes, jóvenes, mayores, unirnos para con una sola voz, un solo sentimiento de clase luchar y seguir luchando como se ha hecho desde el inicio del movimiento obrero en el siglo XIX hasta hoy y así continuar esta lucha contra la explotación que además de justa es necesaria.


En Madrid una vez se gritó 'No Pasarán' y hoy la consigna es 'No lo conseguirán, Resistencia'.


Frente al fascismo ni un paso atrás. Seguimos en la lucha.


NAZIS FUERA DE NUESTROS BARRIOS SIN PARAR, HASTA LA VICTORIA
COORDINADORA ANTIFASCISTA DE MADRID

jueves, 27 de marzo de 2008

Finales del XIX y principios del XX




El final del siglo XIX y los comienzos del siglo XX , aunque en el resto de Europa se empezaban a organizar y a coger fuerza el feminismo, en Castilla la situación era muy parecida que la de comienzos del XIX, es decir una situación difícil como hemos visto antes y donde el camino hacia el voto, estuvo lleno de escollos y pequeñas victorias antes de acceder definitivamente al sufragio.
Las sufragistas británicas, las más conocidas, fueron de las más activas y de las que más radicalizaron su discurso en los años finales del siglo y comienzos del XX. Su objetivo era la consecución del voto pero para ello se servía también de la acción directa. La radicalización de las sufragistas generalizó los encarcelamientos y la respuesta política (huelga de hambre) de éstas ante la represión creciente.
El feminismo en el Estado español, de carácter más social que político, no tuvo en la lucha por el sufragio una de sus reivindicaciones básicas, si bien es cierto que desde 1870 aproximadamente se pueden leer textos reivindicando la igualdad política plena, pero no será hasta la II República y el debate de la Constitución de 1931 cuando la reivindicación sufragista adquiera gran importancia. Hay que señalar el carácter claramente interclasista, conservador y españolista de la inmensa mayoría de los pocos ejemplos de feministas de finales del siglo XIX y principios del XX. Únicamente en Cataluña y País Vasco se alejaban del españolismo. Además en Valencia y también en Cataluña se dieron ejemplos de feministas socialistas y anarcosindicalistas.
El feminismo en el Estado español, y concretamente en Castilla, tuvo que sortear desde el principio difíciles obstáculos. Hay que partir de un cierto grado de subdesarrollo y de clara inferioridad social y económica, lo que hizo retrasar la puesta en marcha de la revolución burguesa. El hecho de no construir una sociedad verdaderamente liberal, hizo que esta sociedad fuese muy poco receptiva a la polémica feminista, por lo que es fácil deducir el escaso impacto que, dentro de los movimientos sociales de la época, tendría el feminismo en general y el sufragismo en particular. De hecho parecía incompatible con el discurso de la domesticidad y del orden patriarcal. Las sufragistas eran vistas como una amenaza para el hogar, para la familia y hasta que ese miedo no fue despejado, y conciliado el papel de madres con el de votantes, no fue posible que el sistema considerara a las mujeres ciudadanas.
Diversos autores llegan a argumentar que el sufragismo no tuvo vigencia en el Estado español ya que se carecía de las premisas básicas que lo pusieron en marcha en otros lugares en Europa: el desarrollo industrial, la incorporación de la mujer al trabajo industrial, una burguesía media poderosa y una importante educación femenina. Sólo desde la década de 1920 y en círculos bastante minoritarios empieza a tener repercusión.
También el plano cultural tiene vital importancia a la hora de evaluar el por qué de las dificultades que tuvo para poner en marcha el feminismo en el Estado en general y en Castilla en particular.La mentalidad ultraconservadora, profundamente católica, tradicional y patriarcal de la época provocaba que incluso las mujeres mostraran cautela a la hora de esgrimir sus reivindicaciones en público, como si se sintieran avergonzadas de pertenecer a un movimiento feminista. Hay una cita de la riojana María Lejárraga que lo ilustra a la perfección:
“Las mujeres callan, porque aleccionada por la religión, amparada de toda autoridad constituida y regida por hombres, creen firmemente que la resignación es la virtud; callan por miedo a la violencia del hombre; callan por costumbre de sumisión; callan, en una palabra, porque en fuerza de siglos de esclavitud han llegado a tener alma de esclavas.”
Cultura:
A finales del siglo XIX aparecieron corrientes de pensamiento que conceptualizaron la educación como la premisa fundamental para la necesaria modernización del Estado español, lo que trajo como consecuencia el replanteamiento del debate educativo en términos de género y el tipo de educación que debía proporcionarse a las mujeres como educadoras de sus hijos. Sería fundamentalmente el Krausismo, introducido en la universidad por el soriano Julián Sanz del Río, el que permitiría una apertura intelectual a los distintos sistemas de pensamiento europeo frente al catolicismo reaccionario imperante en el Estado. En 1875 se crea la Institución Libre de Enseñanza, siguiendo las tesis krausistas.
En 1869, el leonés Fernando de Castro inicia un ciclo de Conferencias Dominicales para la Mujer en la Universidad de Madrid, que acabaría convirtiéndose en la Escuela de Institutrices, que capacitaba a las estudiantes con una titulación capaz de competir en el mercado de trabajo.
Por la misma época, Faustina Sáez de Melgar fundó el Ateneo Artístico y Literario de Señoras, y más tarde debido al éxito obtenido, se crearía la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, cuyo objetivo era la reforma de la enseñanza, y que fundaría en Madrid numerosos centros, como la "Sección de idiomas y Música" o la "Escuela de Comercio" (1878). Hay que tener en cuenta que a estas escuelas, de carácter privado, sólo asistieron una privilegiada minoría de mujeres, casi todas pertenecientes a la burguesía madrileña, con lo que no puede sobrevalorarse el resultado de estas iniciativas. Quizás lo más importante fue que por primera vez se consideró a la mujer como individuo con derecho a una educación que redundaría tanto en beneficio de la sociedad, como en beneficio. Por otro lado, no cabe duda de que estas iniciativas consiguieron al menos atraer la atención de la opinión pública hacia el tema de la educación femenina. Como muestra de este nuevo interés nacen revistas con la voluntad de ampliar la cultura de la mujer y de convencerla de lo injusto de su situación. Entre estas, hay que citar La Instrucción para la Mujer (1882), órgano de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer.Hay que mencionar también la aparición de algunos estudios, debidos a mujeres, que denunciaban la educación tradicional femenina, tales como Páginas para la educación popular (1877), de la palentina Sofía Tartilán.
Otra mujer que hay que tener en consideración fue la escritora Rosario de Acuña, nacida en Madrid. Hizo gala de un pensamiento feminista muy avanzado a su época, además de tener convicciones republicanas. Intervino en el Ateneo de Madrid, hasta entonces vedado a las mujeres. Por entonces ya es una escritora muy conocida, con abundante obra publicada (prosa, teatro, lírica) y asiduas colaboraciones en los principales diarios ( El Imparcial, El Liberal... y revistas ( Revista Contemporánea, España...).También hay un progresivo acercamiento suyo a los sectores sociales y culturales que apoyan los republicanos y más afines al libre pensamiento que, en aquel tiempo, defendía la separación de la Iglesia y el Estado.Desde 1886 se acerca a una logia masona.
Leyes:
Son las leyes la más valiosa fuente de información acerca de la posición de la mujer castellana en el fin de siglo. La mayor parte de los derechos que asistían a la mujer soltera desaparecían inmediatamente con el matrimonio. La subordinación de la mujer casada al marido quedaba estipulada en distintos artículos del Código Civil de 1889. Así, el artículo 57 establece que "el marido debe proteger a la mujer, y ésta obedecer al marido"; el 58 que "la mujer está obligada a seguir a su marido dondequiera que fije su residencia"; el 59 que el marido era el administrador de los bienes del matrimonio y el 60 que el marido era también el representante de la mujer y ésta no podía, sin su presencia, comparecer a juicio. Si comparamos esta situación con los logros que poco a poco se iban obteniendo en Inglaterra, Francia o los Estados Unidos, la desigualdad jurídica de la mujer en el Estado español en el último tercio del siglo XIX es aún mucho más evidente. Los tímidos intentos en las últimas décadas del siglo XIX de revisar la situación jurídica de la mujer no consiguieron avances importantes.

Situación laboral:

También en lo que respecta a la situación laboral de la mujer, el Estado español estaba considerablemente retrasado en relación con otros países. La campaña a favor del derecho al trabajo de la mujer encontró una hostilidad mucho mayor incluso que la campaña en pro de su mejor educación, incluso entre las propias mujeres. Es significativo el hecho de que muchos de los folletos dirigidos a convencer a la mujer de su papel de sumisión y obediencia dentro de la sociedad estaban escritos por mujeres.La polémica en torno a la incorporación de la mujer al trabajo concernía exclusivamente a la mujer de clase media. Las mujeres aristócratas obviamente quedaban al margen de este asunto y, por otro lado, el trabajo de las mujeres de la clase baja se veía como algo necesario que no podía entrar en discusiones de índole moral. De entre todos los trabajos que desempeñaban las mujeres eran aceptados más favorablemente por la sociedad aquellos que, como el de maestra, tendían a considerarse como una prolongación natural del carácter femenino.Las reivindicaciones en el terreno legal fueron escasas y consiguieron pocas cosas en las últimas décadas del siglo XIX. En 1888, el Partido Socialista incorporó en su programa la reivindicación de una equiparación salarial entre los sexos para igual trabajo. Habrá que esperar a la Ley del 13 de marzo de 1900 para que se inicie de forma efectiva la legislación estatal de protección a la obrera. Las condiciones de la mujer en el trabajo fueron mejorándose asimismo al ampliarse esta legislación en el Real Decreto del 13 de noviembre de 1900, la Ley del 8 de enero de 1907 y el Real Decreto del 21 de agosto de 1923.

Tras la situación descrita, podemos afirmar que en los últimos años del siglo XIX no existió en Castilla ni en el resto del Estado un movimiento feminista bien organizado semejante al de otros países. Es más, el Estado español no contó con representación ninguna en los Congresos Internacionales de Mujeres celebrados a finales del XIX. Aunque alguna voz solitaria reclamó el derecho al voto para la mujer, todavía en los últimos años del siglo XIX no fue esta una cuestión importante, ni siquiera para aquellas que se llamaban feministas.Durante los primeros años del siglo XX se crearon algunas instituciones culturales o pedagógicas que con mayor o menor presión plantearon algunas reivindicaciones. Así, por ejemplo, pueden citarse la "Junta para la represión de la trata de blancas" o la "Junta de damas de la Unión Ibero-Americana de Madrid". Pero para que se cree la ANNE (Asociación Nacional de Mujeres Españolas), que se iba a convertir en la organización feminista más importante, habrá que esperar a 1918, fecha en la que las mujeres de otros países ya habían conseguido muchos de sus objetivos y el feminismo ya no era motivo de escándalo.

miércoles, 12 de marzo de 2008

El Motín del Pan.


Aunque también hubo diferentes mujeres que participaron en rebeliones y motines contra la Reina, en Castilla la Vieja durante el año 1856 y que fueron ajusticiadas, como serian Tomasa Bartolomé y Modesta Vázquez

Año en el que ocurrió el motín del pan, iniciado por las mujeres de Valladolid. Éste surgió en Castilla Norte a raíz del descontento de las clases más desfavorecidas, a causa de lo que se denominaba la “cuestión de subsistencia”, el cual incluía la carestía del pan y de otros alimentos básicos, acompañada de cuestiones de tasas y subida de impuestos.
La primera zona en revelarse por estas injusticias fue Benavente, pero el motín más significativo fue el sucedido en Valladolid, el 22 de junio de 1856, donde el ayuntamiento, conocedor del descontento existente en la población, bajó los precios del pan para asi calmar los ánimos de los mismos.Pero esa mañana lo que se puso en venta, no fue suficiente para cubrir la demanda, y al no poder cubrir todos los pedidos , las panaderas aprovecharon para encarecer el pan, lo que ocasiono la riña entre una de las vendedoras y una clienta conocida como “La Madrileña”. La situación de éstas acabó en tumulto, iniciando una protesta que movió alrededor de doscientas mujeres que pedian la bajada de precios en los alimentos básicos y la anulación de las aduanas a la entrada de la ciudad, para asi terminar con las tasas que se pedian a las mercancias y por las cuales encarecían los productos, para llevar sus quejas ante las autoridades locales, se dirigieron a las Casas Consistoriales. El grupo a medida que avanzaba fue aumentado en número y la situación acabó en motín, y la muchedumbre tiro al gobernador civil al canal de Castilla, una vez apedreado y herido con arma blanca. Pero los disturbios se propagaron a ciudades como Palencia, Medina de Ríoseco, Burgos, Benavente y Salamanca , siendo en Medina y Palencia las más violentas y siendo el motín de Palencia dirigido por una mujer, llamada Dorotea Santos y ajusticiada tras la rebelión en Palencia, ciudad donde se quemaron molinos, barcos, fabricas y almacenes de harinas y donde no tardaron en ser ajusticiados hombres y mujeres. Estos hechos fueron vistos como atentados de comunistas, al igual que habia sucedido en Barcelona y Valencia.

sábado, 8 de marzo de 2008

Isabel II

Durante este siglo, estas injusticias sociales y estatales, se vivieron en una época en la cual mandaba una mujer, esta era Isabel II , que pudo gobernar el reino tras sufrir las guerras carlistas de los absolutistas y el derrocamiento de la ley sálica para que pudiera acceder al trono una mujer durante un período de transición, en el que la monarquía cediera más poder político al parlamento, pero que a su vez la monarquía puso continuos impedimentos para la participación de los ciudadanxs, y que si realmente hubo algún cambio importante en su reinado fue por la interferencia de una casta militar que cambiaba gobiernos a base de pronunciamientos o golpes de estado.


Su reinado a la vez es la historia de un fracaso; desde que reinó, la obligaron a casarse con un hombre que ella no quería , pero que al final se produjo por los diferentes intereses que tenían las oligarquías del estado español y del continente europeo, que la condujeron a tener como marido a su primo, y que era homosexual. Pero lejos de esto, su reinado es también la época del falseamiento de las instituciones y de la corrupción electoral fácilmente manipulada por sus ministros y por los religiosos que la guiaban, y que bajo la sombra tomaban el poder, como serian los casos del Padre Claret o Sor Patrocinio

Pero también es conocido que durante su reinado, y como todos los reyes que ha habido a lo largo de la historia ,saco buena tajada de su posicionamiento real, como los beneficios que obtuvieron ella y las clases dominantes del tendido del ferrocarril o de los ensanchamientos de nuevos barrios en Madrid, o el hecho de que Isabel II, para socorrer la economía del estado, enajeno bienes patrimoniales reales para donarlos al estado, esto de por si, seria admirable, sino fuera porque se reservaba para ella un 25% del producto de la venta de los bienes, y que la gran mayoría de estos bienes que ponía a la venta, no eran de la corona sino del estado, cosa que critico, el líder republicano Castelar, que provocó que se le expulsara de su oficio como profesor de la universidad, lo que provocó asimismo la dimisión del rector de la Universidad Central y por lo que hubo manifestaciones estudiantiles en apoyo de los mismos, y que estas manifestaciones acabaron con los guardias civiles reprimiéndolas y con el resultado de 11 muertos y 193 heridos ( incluyendo mujeres, ancianos y niños transeúntes)

Pero también fue una mujer que a parte de oprimir a la clase trabajadora socialmente, a la mujer (como vimos antes) y de oprimir a los diferentes pueblos que a dia de hoy siguen en el estado español, produjo guerras imperialistas y de un claro factor neocolonial, enviando expediciones a Chile ,Perú, México y Vietnam, y ampliando las fronteras del imperio español con los casos de la Republica Dominicana, Marruecos, El Sahara o Guinea Ecuatorial.

Su final vino cuando en una ocasión llegó a postularse como presidenta del gobierno, lo que la hizo impopular entre los políticos y acabó por causar su final, al dar paso a la Revolución de 1868 o La Gloriosa.

Mucho más se podria profundizar sobre la figura de Isabel II y como era verdaderamente un títere de los hombres que la rodeaban (militares, religiosos, políticos etc), pero lo que nos debe quedar presente , es que es un claro ejemplo a NO SEGUIR, ya que una mujer nunca debe seguir estas actitudes de sumisión completa hacia los intereses de los hombres, oprimir a otras mujeres, o mostrarse plenamente de acuerdo con los dictados imperialistas y capitalistas que oprimen económicamente, socialmente, políticamente y culturalmente a otras mujeres y hombres de otros lugares, ya que la mujer al contrario que lo que hizo Isabel II, ha de luchar junto con el hombre, por la igualdad de genero, contra el patriarcado y el sexismo, y por que las mujeres ante todo tengan voz y poder de decisión propia en el camino de la construcción social de sus diferentes realidades nacionales y culturales.

jueves, 21 de febrero de 2008

Siglo XIX



El Siglo XIX , es un año fuerte para el feminismo, ya que en Francia se comenzaba a desarrollar el movimiento y se empezaba a plantear temas como la libertad sexual o el control de la natalidad. Dicho siglo es considerado como la fecha donde nació el movimiento feminista, ya que con la industrialización , las ideas del romanticismo y las condiciones laborales la gente comenzó a percibir que la mujer era oprimida en una sociedad machista y que contaba con menos derechos y más obligaciones que los hombres.

En Castilla el movimiento social tuvo una menor envergadura que en el resto del continente ya que había una sociedad arcaica , agrícola , donde había una fuerte dominación del hombre sobre la mujer y una fortísima influencia que tenía el ejército y la iglesia Católica sobre la sociedad, los cuales siempre han discriminado a la misma como ser inferior al hombre, por lo que el movimiento fue algo minoritario y siempre estuvo más centrado en reivindicaciones de tipo social , como el derecho a la educación o el derecho al trabajo, que en demandas de igualdad política, y nunca adoptó la acción directa de la violencia como estrategia de combate ni alcanzó un grado destacado de militancia.

El sistema de dominación era muy jerárquico y actuaba en dos niveles durante esta fecha , uno mediante la opresión del estado machista y otra a través de la opresión que hacia la sociedad sobre la mujer.

La opresión estatal sobre la mujer se basaba en normas como el Código Civil (1889) o el Penal 1870 o el del comercio 1885.


Código de Comercio.
En la cual se pueden ver que la mujer casada no podía tener ninguna autonomía personal o laboral ya que siempre debería hacer lo que le marcaba su marido y nunca podía ser dueña de sus ingresos económicos que generaba su propio trabajo.

Código Civil
Así, el artículo 57 establece que "el marido debe proteger a la mujer, y ésta obedecer al marido"; el 58 que "la mujer está obligada a seguir a su marido dondequiera que fije su residencia"; el 59 que el marido era el administrador de los bienes del matrimonio y el 60 que el marido era también el representante de la mujer y ésta no podía, sin su presencia, comparecer a juicio. Si comparamos esta situación con los logros que poco a poco se iban obteniendo en Inglaterra, Francia o los Estados Unidos, la desigualdad jurídica de la mujer en el Estado español, en el último tercio del siglo XIX, es aún mucho más evidente.

El Código penal
Establecía que si el marido asesinaba o agredía a la esposa adúltera o al amante de ésta al ser sorprendidos , sólo sería castigado con el destierro durante un corto espacio de tiempo, pero en cambio las mujeres en la misma situación era condenadas a prisión perpetua.

Luego en el matrimonio la mujer tenía la obligación de obedecer al marido . La falta de obediencia por parte de la esposa podía ser castigada por la autoridad, al igual que las desavenencias y los escándalos en los matrimonios. En cambio, el marido para llegar a ser castigado por la autoridad debía maltratarla .


La opresión social del dominio de genero

Había distintas opresiones sociales sobre las mujeres , las más características eran

1º La sociedad no aceptaba a mujeres solteras y eso que eran mayoría ,a casadas o a viudas ,y ser mujer y soltera era un gran condicionante porque la sociedad lo veía como un problema, ya que la mujer solamente podía ser esposa y madre ya que se basaban en la idea de la “domesticidad de la mujer” y en “cuidadora de hijos” que establecía los principales arquetipos femeninos de “ángel del hogar” .
2º Otra discriminación social era que la mayoría de la sociedad pensaba que la mujer era claramente inferior al hombre dada su naturaleza, es decir , la mujer les sugería mas bien una idea de debilidad y por ello ya no es considerada en ningún aspecto igual que el hombre. Por ejemplo, en cuanto a la educación que se las enseñaba con miras al mantenimiento del hogar , el cuidado de los hijos y la atención de sus esposos. , aunque era un tema bastante discutido en la sociedad que llega a ser recogido incluso por filósofos, médicos y moralistas para su estudio. Y había científicos que pensaban que las mujeres eran seres racionales pero que aun así no deberían realizar trabajos que les impidiera dedicarse en mayor medida a su familia.



3º Otra forma de la discriminación eran los refranes en lengua castellana que había y que hay actualmente , algunos ejemplos recogidos en esta fecha por el diccionario de la lengua de ese siglo serían:


-A la mujer brava dale la soga larga.
-A la mujer casada el marido le basta.
-A la mujer y a la viña el hombre la hace garrida.
-La mujer algarera nunca hace larga tela.
-La mujer artera el marido por la delantera.
-La mujer casada en el monte es albergada.

-La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?

-La mujer honrada la pierna quebrada y en casa.

miércoles, 13 de febrero de 2008

CLARA DEL REY Y MANUELA MALASAÑA


En los comienzos del siglo XIX , Castilla es invadida por las tropas napoleónicas , es aquí cuando en los levantamientos populares de toda nuestra geografía toma una gran importancia el papel de la mujer, ya que era una más contra las tropas francesas colaborando en los levantamientos o tirando aceite hirviendo al ejercito invasor desde las ventanas.

De estos levantamientos se podrían citar muchas mujeres castellanas que anónimamente combatieron y murieron por combatir contra el imperialismo napoleónico , pero hay dos mujeres castellanas que han sido especialmente recordadas como son el caso de Clara del Rey y Manuela Malasaña.

Clara del rey fue una heroína madrileña muerta durante los sucesos del 2 de mayo en el parque de artillería de Monteleón en el cual estuvo animando y ayudando a los defensores junto a su marido y sus tres hijos, EN el que murió en los enfrentamientos por metralla de una bala de cañón junto a uno de sus hijos y su marido.

Manuela Malasaña: era una joven que participo también en los hechos del 2 de Mayo y en el parque de artillería de Monteleón y que fue hecha prisionera por llevar un arma , esta arma se trataba de unas tijeras , ya que ella era bordadora y los soldados franceses decidieron ejecutarla por llevar dicha arma , aunque también hay versiones que sostienen que fue ejecutada por haber rechazado tener relaciones antes con un soldado francés, y las tijeras fueron solamente un excusa por el soldado , el caso es que Manuela Malasaña fue otra víctima femenina del imperialismo al cual se enfrentó y el hecho de morir tan joven y entregando su vida a la causa de la libertad hizo que se creara en torno a su memoria una gran leyenda de heroína. Madrid dedicó a su memoria un barrio: el barrio de Malasaña.y en Móstoles le dedicaron tiempo después una calle y una estación de metro.

miércoles, 6 de febrero de 2008

LA MUJER MADRILEÑA EN LOS SIGLOS XVIII Y XIX.

Tras haber explicado el protagonismo, de una forma u otra, en la iconografía del los siglos XVI y XVII vamos a hacer una exposición de la situación de la mujer en la élite madrileña, entre 1750 y 1850. Como veremos a continuación los posibles cambios experimentados en la vida social y privada de la mujer, fueron significativos en las clases medias y altas, pues eran las que tenían acceso a un potencial cambio en el desarrollo de su vida, ya que las clases obreras no tenían si quiera opción a un tipo de ocio que para la mujer de ésta época empezó a surgir.

En los cambios sociales y jurídicos que empiezan a surgir desde la segunda mitad del S.XVIII, aparte de las luchas de clases, hay que hablar de las diferencias de género. La mujer, a pesar de apoyar desde la esfera privada, e incluso la pública, los impulsos de la revolución política, quedó sin embargo marginada de sus beneficios jurídicos y apenas cambió su posición como agente social.

El papel de la mujer en la familia, la economía y en las relaciones sociales se refuerza la impresión de continuidad histórica y no de alteración revolunionaria. Hay una mejora para la posición social de las mujeres de las clases acomodadas en el SXVIII, pero como veremos después en el siglo siguiente se produce un retroceso hacia formas mas tradicionales.

La mujer en el siglo SXVIII va a tener mas presencia en la esfera pública y más permisividad en los espacios de privacidad. En diversos textos actuales se comenta como la mujer empezaba a adquirir una cierta independencia, y este hecho dio lugar a toda una inconografía que la ridiculizaba, tratando de demostrar que la sociedad de la época no estaba preparada para el cambio.

Los planteamientos que permitían entrar a las mujeres en, por ejemplo, la Sociedad Matritense, eran conservadores pero suponía un avance, pues ya no estaban “reunidas sólo en el convento”. La Ilustración quería un civismo promocionado por la convivencia y orden social dirigido a ambos sexos, causa de ello fue la formación de la Junta de Damas de Honor y Mérito de la Matritense, la primera institución netamente femenina para la promoción de la educación que surge al margen de la Iglesia.

En el libro de Carmen Martín Gaite sobre “usos amorosos” en el SXVIII, se comenta como hay una atmósfera de mayor permisividad en algunos niveles de la esfera privada. Esta apertura de las costumbres tradicionales se dejó sentir exclusivamente por una minoría de mujeres de las clases mas acomodadas, eso ya es un avance en el proceso de integración social de la mujer. Haciendo alusión al cortejo, esta autora nos explica que era considerado como una respuesta por parte de las mujeres al aislamiento a que eran sometidas por sus maridos.

El cortejo es un cambio cultural, implica más consumo, más importancia a la moda, pero también más dispendio, opuesto al modelo de “La Perfecta Casada” con su austeridad y ahorro económico. Surgen nuevos peinados, apertura en los escotes, recorte de faldas, calzado más delicado, medias coloridas,..., en resumen, más liberación frente al oscurantismo e inmovilidad. Las mujeres de las clases medias y altas eran promotoras de salones, anfitrionas en visitas, tertulias y saraos, y podían hacer este tipo de vida social sin su marido, con el cortejo, eso sí, sólo las más afortunadas.

Frente a todo este nuevo estilo de vida de la mujer siempre se encontraban las posturas más tradicionalistas que se encargaban de ofrecerlas burlas en poemas, canciones..., y así llegamos hasta el siglo XIX, un siglo de reformas y revoluciones en el que a las mujeres se las terminó su anterior ocasión. Con pequeñísimas excepciones en la guerra contra los franceses, la mujer quedó relegada de la vida pública. Aquí no hubo declaraciones de los derechos de la mujer como sucedió con la presentada por la francesa Olimpia Gouges.

El liberalismo, al igual que sucedía en estados europeos, continuó relegando a la mujer en materia de derechos políticos y jurídicos, subyugada a la autoridad masculina del padre y, sobre todo, del marido. La tendencia fue a favorecer de nuevo el recogimiento de la mujer en el hogar y la familia, se la asocia con una buena madre y una esposa modélica, con superioridad moral y absoluta falta de apetencia sexual. En esta cultura tradicional, la familia de carácter patriarcal y estructura extensa constituía una pieza central que garantizaba la reproducción social y, por consiguiente, la dominación. Si por algo se caracterizó este modelo familiar fue precisamente por la estricta manera en la que delimitó las funciones productiva y reproductiva de cada sexo y por la barrera que estableció en las relaciones entre ambos.

Uno de los ejemplos que hacen referencia a la posición de la mujer dentro de lo que se podría llamar grupos dominantes de la sociedad madrileña en la época de la revolución liberal, aquellos que controlaron los resortes del poder social, económico y que promocionaron el nuevo sistema político, una parte de la aristocracia tradicional comprometida con el liberalismo y el conglomerado de terratenientes, burócratas, banqueros y comerciantes, la mayor parte procedentes de la hidalguía provincial, que los historiadores tradicionalmente ha etiquetado con el nombre de burguesía. Nos referimos a los comerciantes.

En el sector del comercio, vemos como Mesonero Romanos nos explica asombrado como a diferencia de lo que contempló en París o Bilbao, las mujeres madrileñas tenían un papel completamente diferente. Mientras en las otras ciudades mencionadas, en las tiendas se podía ser atendido por mujeres sin ningún pudor ni impedimento para hacer uso de una forma dulce de hablar si se quería o de mostrar amabilidad, en Madrid no se deseaba tenerlas en los comercios como compañeras de trabajo. Paradójicamente, muchos de los comercios tenían nombres relacionados con mujeres, como puede ser... “Viudo de...” y es que en la ciudad de Madrid los matrimonios de conveniencia entre familias comerciantes eran habituales como garantía de continuidad.

martes, 5 de febrero de 2008

RENACIMIENTO: LA MUJER EN LA PINTURA


En la iconografía de la pintura del Renacimiento se observa comúnmente los retratos de diosas, ninfas y doncellas como alegorías de lo divino y del poder universal. Es el empleo que del ser femenino, de su singularidad, se usa en la pintura de dicha época sin analizar la severa mirada de la Iglesia.

Y es que, en este periodo vamos a encontrar también textos alusivos al cuerpo de la mujer, un cuerpo que fisiológicamente se entiende como inferior al del hombre y al que hay que educar y que por ello debe existir una guía para su apariencia, vestimenta..., pues por ejemplo, los polvos, perfumes, etc, son vistos desde la Iglesia como signo de vanidad y lujuria, ante lo cual se requiere siempre discreción. En este contexto que se observa, de rechazo al cuerpo, de su estética y belleza, la pintura, testimonialmente, acusa las tensiones y ambigüedades del discurso ideológico de la Castilla moderna.

El hecho de los retratos femeninos ya sea como diosas u otro tipo de seres divinos, como preciosas doncellas, etc, surge de la inspiración italiana. En cambio este tipo de vista hacia la mujer es, como se ha comentado anteriormente, rechazado por parte de la Iglesia que sólo propaga la idea de la mujer como el reflejo de “Eva Pecadora”. Así vemos como se adquieren en esa época, en el Siglo de Oro, las vinculaciones de las mujeres con la vida cristiana, mostrándolas como ejemplos a seguir, dibujando a santas, célebres mujeres católicas, monarcas cristianas, La Virgen María,... que sirvan de ejemplo ilustrativo.

jueves, 31 de enero de 2008

CONVENTO Y CLAUSURA.


Continuando en el mismo periodo de la historia, que el artículo anterior, podemos ver como se da una gran contradicción dentro de la iglesia católica respecto a su postura de sometimiento hacia la mujer. Dejando espacios que anteriormente eran abiertos como los monacatos femeninos, reprimiéndolos inventando la clausura. El ‘arma’ que utilizó la jerarquía eclesiástica masculina para acabar con el espacio de autonomía y cultura en el que se habían convertido, durante la Edad Media, los conventos femeninos, fue la clausura.

El monacato fue uno de los espacios que se abrieron para las mujeres, aunque entendido de varias formas porque, por un lado, estuvo tutelado por las jerarquías eclesiásticas masculinas como algo subordinado y poco satisfactorio, mientras que otras lecturas históricas realzan el importante papel que tuvieron para los mujeres estos centros como lugares frecuentados por mujeres de la aristocracia y de la realeza; refugio también de mujeres maltratadas, de niñas huérfanas: un lugar, en definitiva, de educación y de acogida.

En la Edad Media la Iglesia es la institución con más peso político y cultural, y el monasterio es, precisamente, un lugar de prestigio y no un espacio cerrado y claustrofóbico como sería después, durante el Renacimiento y el Barroco. Efectivamente, es paradójico que un espacio segregado sirviera de cauce para la cultura: las monjas eran copistas, pero al mismo tiempo elaboraron productos culturales muy interesantes y accedieron al conocimiento de su época. Estamos hablando de un momento en que no había escuelas o eran escuelas clericales sólo para varones.La vida monástica es reglada, está sometida a una disciplina. En la Edad Media va a haber todo un proceso en el que el disciplinamiento de la monja va a pasar por el sometimiento a la jerarquía eclesiástica y por abrazar una institución fundamental que caracterizará a los conventos femeninos: la clausura.Sin embargo, esta clausura, que supone limitar los movimientos y el acceso de personas del exterior, tardará en aplicarse de forma universal. Por ejemplo, Constanza de Castilla, una monja vinculada a la Corte de Juan II, supo y pudo subvertir estos principios de control que había. La disciplina en los conventos se entiende de una forma mucho más laxa y con más capacidad de autonomía en los siglos XIII al XV que después. Por esta razón, el monacato femenino durante la Edad Media fue un espacio brillante y privilegiado para las mujeres.